COMPARATIVAS

Ferrari 296 GTB frente a McLaren Artura: dos híbridos V6, dos filosofías

Ambos combinan un V6 biturbo de 120 grados con asistencia eléctrica, pero separan 130 CV, 155 kg de peso seco y prioridades muy distintas.

Ferrari 296 GTB rojo y McLaren Artura naranja juntos en un pit lane

Ferrari 296 GTB y McLaren Artura llegaron a una solución mecánica parecida desde culturas diferentes: motor central, propulsión trasera, V6 biturbo a 120 grados, batería enchufable y caja de ocho relaciones. La coincidencia permite comparar prioridades con bastante claridad, aunque los datos de fábrica no reemplazan una prueba conjunta bajo las mismas condiciones.

El Ferrari combina su V6 de 2.992 cc y 663 CV con un motor eléctrico para alcanzar 830 CV y 740 Nm. La marca declara 2,9 segundos de 0 a 100 km/h, 7,3 segundos hasta 200 km/h y más de 330 km/h. Su peso seco mínimo anunciado es de 1.550 kg con opciones de aligeramiento. La calibración y los sistemas de control buscan que la asistencia eléctrica se integre con una entrega extremadamente intensa.

El Artura actual produce 700 PS y 720 Nm. Su V6 de tres litros trabaja con un motor eléctrico de flujo axial y una batería de 7,4 kWh. McLaren declara 3,0 segundos de 0 a 100 km/h, 8,3 segundos hasta 200 km/h y 205 mph de máxima. El dato decisivo es su peso seco mínimo de 1.395 kg: 155 kg menos que la cifra equivalente del Ferrari.

Ferrari gana con claridad en potencia específica y aceleración declarada. McLaren responde con menor masa, una estructura MCLA de fibra de carbono y hasta 33 kilómetros homologados de conducción eléctrica. Los dos eliminan la marcha atrás mecánica y utilizan el motor eléctrico para esa maniobra, una muestra de cómo el sistema híbrido también puede simplificar elementos de la transmisión.

Elegir un vencedor universal sería engañoso. El 296 GTB concentra más energía, respuesta y prestaciones absolutas; el Artura intenta preservar la ligereza y la accesibilidad que definen a McLaren. La comparación demuestra que hibridar un superdeportivo no conduce a una receta única: la electricidad puede elevar el techo de rendimiento o ayudar a mantener un conjunto más contenido.

Fuente primaria consultada: Ferrari y McLaren. Texto original de Torque Athlas.